Hace 20 años David Werner visitó la isla de Cuba como participante de la Brigada de Salud California-Cuba. Después del viaje, David redactó un artículo titulado: “El cuidado de la salud en Cuba hoy en día: ¿Un sistema modelo o una forma de control social o ambos?” Por ese artículo, en el cual David intenta analizar las fortalezas y las debilidades del sistema cubano, David fue criticado tanto por quienes odian dicho sistema, como por quienes 1o favorecen. Actualmente, después de volver a Cuba en marzo del 2004 para evaluar un proyecto piloto de rehabilitación comunitaria, David da un informe actualizado sobre la situación en Cuba. Él lamenta las dificultades ocasionadas por el embargo estadounidense. No obstante, reflexiona sobre como Cuba ha podido superar la crisis mediante pasos innovadores y hacia un desarrollo justo y ecológicamente sustentable. En el próximo número del boletín hablaremos sobre el Programa de Rehabilitación Comunitaria que David visitó.

“Cuba” es un tema de discusión de nuestra nueva Página en Internet sobre políticas de la salud (WWW. politicsofhealth.org). En una hoja adjuntada a este boletín, hablamos sobre esta página. Concluimos con novedades sobre los programas PROJIMO, en México.

Una Respuesta Creativa de Cuba ante Tiempos Difíciles.

El pequeño contra el poderoso

Quién sabe por qué. Quizás esta historia de nunca acabar se remonta a los tiempos de David y Goliat, el pequeño contra el gigante. Pero parece que tengo la maña de llegar a pequeños países en vísperas de protestas masivas, luchando contra el abuso del poder.

El otoño pasado ocurrió en Bolivia. En esa ocasión me dirigía a La Paz, pero terminé en la Guerra. Llegue a ese empobrecido país con el objeto de dar un seminario nacional (el cual tuvo que ser repentinamente cancelado) un día antes de la “Sorpresa de Octubre de 2003” cuando miles de indígenas pobres se revelaron y derrocaron al presidente González. Los inconformes estaban “literalmente” hartos de sus “líderes democráticamente electos”, que ponen el poder y la riqueza en manos de empresas trasnacionales, antes que en el interés y las necesidades básicas de la gente común. Los manifestantes salieron a las calles y tomaron la democracia, no la de las casillas electorales, que casi siempre favorece a los políticos corruptos, sino en sus propias manos. Pues ya estaban hartos de tanta miseria.

En esta primavera ocurrió en Cuba. Había sido invitado para proporcionar una “evaluación externa” de un programa de rehabilitación basada en la comunidad (RBC) en la provincia de Granma. Llegue a la Habana el 12 de mayo, un día antes de celebrarse una enorme manifestación. Fue aún más masiva “aunque más pacífica” que la ocurrida en la Paz el pasado mes de octubre. Más de un millón de personas salió a las calles con pancartas, carteles y altavoces. Al igual que en Bolivia, los manifestantes protestaban contra el abuso de los débiles por los poderosos. Solo que en la Habana la gente no protestaba contra su propio presidente, sino que más bien protestaban contra el presidente de los EEUU y contra las nuevas amenazas en perjuicio de Cuba. La gente exigía que se respetara el derecho internacional. Incluso hasta los niños hicieron discursos.

De haber llegado un día después, sin duda alguna hubiera perdido mi vuelo a la provincia de Granma. Todas las calles de la Habana estaban bloqueadas y todo estaba cerrado.

El súper arquero “Goliat” contra quien tanto los cubanos como los bolivianos se manifestaron o tomaron una postura firme, es por supuesto el mismo. Es el dominante sistema económico encabezado por los EEUU que antepone la fortuna de unos cuantos por encima del bienestar de la gente y del ambiente.

Hay quienes dicen que la “marcha” masiva en la Habana, escasamente mencionada en los medios de comunicación masivos de EEUU, fue impuesta por Castro: que todos los trabajadores, estudiantes, enfermeras, doctores, policías, soldados y servidores públicos, fueron obligados a participar en la manifestación.

Sin embargo, al hablar con algunos cubanos, incluso con aquellos que critican al gobierno de Castro, pude percibir que el coraje que tienen contra el gobierno estadounidense es real.

No únicamente se trata de un lavado de cerebro, ciertamente en Cuba existe “la elaboración del consentimiento", al igual que en los EEUU. Los cubanos han sufrido privaciones extremas a largo plazo, debido a las hostilidades de EEUU, sobre todo por causa del embargo. Dadas las desesperantes limitaciones económicas, el gobierno cubano ha controlado el acceso a los productos básicos, con el objeto de satisfacer las necesidades de todos. La gente no duda que estas carencias en Cuba han empeorado y esto más que nada se debe a la tentativa de EEUU para que la isla caiga rendida a los pies de EEUU. La escasez es dolorosa. El alimento y el combustible son racionados. Los salarios son extremadamente bajos. La compra de productos no esenciales es limitada o tan cara que las únicas personas que los pueden comprar son aquellos que reciben “divisas” (dólares enviados por sus familiares que viven en los EEUU). Como lo relató irritadamente un taxista de la Habana: “Nuestras vidas enteras están controladas.”

A ninguno de los que vivimos aquí en Cuba nos agrada que nuestras vidas económicas estén controladas por el gobierno que actúa como nuestro “hermano mayor” (y hay algunos que hablan al respecto o por lo menos lo discuten con un extranjero). Un pensativo maestro de escuela me dijo: De presentarse la oportunidad, la mayoría de los cubanos emigrarían a otro país. Algunos optarían por irse a EEUU. Pero muchos permanecerían en Cuba, dijo. Saben que la vida en EEUU para la gente pobre puede ser más difícil que en Cuba. En Estados Unidos, muchas personas, particularmente las minorías y los inmigrantes terminan desempleados, crónicamente enfermos o en prisión.

Críticos estadounidenses dicen que el gobierno de Castro tiene al pueblo oprimido con una dictadura tiránica y antidemocrática. Dicen que si Estados Unidos invadiera Cuba (como Jeb Bush, gobernador de la Florida y hermano de George Bush lo ha sugerido) para “liberar” a los cubanos y concederles la democracia, dicen que los cubanos les darían la bienvenida a los “libertadores” estadounidenses con los brazos abiertos (tal y como la Casa Blanca dijo que harían los iraquíes cuando EEUU invadió Irak). Pero Cuba no es Irak y Fidel es muy diferente a Saddam. Por años, Saddam fue el peón y el dictador favorito del gobierno norteamericano. Saddam cometió delitos contra la humanidad y violaciones al derecho internacional con pleno respaldo de Estados Unidos (ciertamente, a diferencia de muchos dictadores del Medio Oriente, también respaldados por EEUU, Saddam hizo mucho más para mejorar el nivel de vida de los pobres y en defensa de los derechos de la mujer contra la opresión fundamentalista).

Castro, al contrario, ha sido coherente y ha estado al lado del pobre y del oprimido. Castro ha estado en la lista negra de las grandes corporaciones estadounidenses desde que él y sus camaradas derrocaron al dictador cubano Batista (que estaba en el bolsillo de poderosos intereses estadounidenses, como lo estuvo Saddam en sus días de gloria). A pesar de la crisis económica provocada por el embargo, a pesar del racionamiento, de las carencias y de todo un sistema de control social que a nadie le gusta, Fidel todavía goza de un fuerte apoyo popular. Incluso, muchos que saldrían del país para salvarse de las carencias causadas por el embargo, que a todos afectan, elogian lo que la “Revolución Cubana” ha hecho por el pueblo. Son pocas las personas que opinan que Fidel es perfecto. Pero la mayoría de las personas insisten que cuando vivían bajo la mano dura de Batista había más pobreza. En esos días crueles, dos terceras partes de la tierra y la mayoría de las fábricas, eran propiedad de millonarios estadounidenses. Niños empobrecidos morían como moscas por desnutrición y por enfermedades que se podían prevenir. En cambio hoy, todos los niños reciben educación y atención médica gratis y (casi) suficiente alimento.

Los cubanos que hablaron conmigo con franqueza calculan que Castro aún cuenta con el 70% del respaldo leal de la población y su popularidad es más fuerte aún entre la gente pobre. Agradecen profundamente la increíble red de servicios sociales y de asistencia pública que le han dado a Cuba las estadísticas de salud semejantes a las de países mucho más ricos.

Con el fuerte apoyo popular de Fidel, de lo cual él depende para mantener su liderazgo, de cierta manera suena ilógico que sus enemigos protesten que el no haya sido electo democráticamente. Después de todo, George W Bush ganó la elección con menos del 25% de los votos (la mitad de los electores ni siquiera votaron) – además de hablarse de elecciones fraudulentas y de intimidación de las minorías.

En las elecciones presidenciales de EEUU del año 2000, Fidel Castro, con justa razón, se ofreció a enviar de Cuba a Estados Unidos, observadores electorales para asegurarse de que las elecciones y su proceso, se llevaran a cabo de manera transparente. Si esto se hubiera permitido, hoy probablemente tendríamos un presidente y un mundo muy diferente.

Sorprendentes logros de salud y bienestar social de Cuba

Con el 5% del ingreso per cápita de Estados Unidos, Cuba ha logrado niveles de salud y de atención médica iguales y en algunos casos, mejores que los de los EEUU. En el 2003 el índice de mortalidad en Cuba, de niños menores de 5 años de edad, era de 9 niños por cada mil nacimientos, comparado con 8 de cada mil de los EEUU. Los programas de vacunación para niños y mujeres embarazadas, era mejor el de Cuba que el de los EEUU (con una cobertura del casi 100%). De igual forma, el índice de mortalidad materna en Cuba es uno de los más bajos.

Del mismo modo, Cuba ocupa uno de los primeros lugares del mundo en programas de alfabetización para adultos, dándole mayor preferencia a servicios educativos y de salud, asegurándose de que virtualmente cada niño, incluso aquellos que viven en los lugares más apartados de la Sierra Maestra, tengan también acceso a ambos servicios. Cuba ha recibido galardones por parte de UNICEF por sus logros ejemplares en materia educativa y de salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) felicitó a Cuba por ser el único país subdesarrollado en acercarse a la meta de servicios de salud básica y “salud para todos para el año 2000”. Más sorprendente aún, a pesar del colapso de la Unión Soviética a principios de los 90’s y del consiguiente cese de la ayuda proporcionada por ese país, seguido del endurecimiento del embargo estadounidense, Cuba ha podido mantener extraordinarios niveles de salud.

Resultados positivos de tiempos difíciles

No hay mal que por bien no venga, dice el refrán.

El embargo estadounidense impuesto contra Cuba desde hace ya 45 años, tiene el objetivo de “liberarlo”, creando una serie de problemas que arruinen la economía de ese país caribeño. La estrategia es causar un gran descontento entre la población, de forma que independientemente de su fuerte solidaridad, ésta gradualmente pierda la esperanza y se rebele contra el gobierno.

Sin duda alguna, el embargo ha causado graves problemas; entre ellos, problemas de salud. Durante el “período especial” de la década de los 90’s el promedio del consumo de calorías de las personas disminuyó en una tercera parte. Debido a la restricción de importaciones de algunas medicinas o piezas para equipos médicos, ocurrió la muerte de muchas personas. La escasez de petróleo y de otros suministros básicos como el papel o las fotocopiadoras, provocó grandes obstáculos al normal funcionamiento de la sociedad.

A pesar de que el embargo estadounidense ha sido causa de sustanciales carencias, no ha precipitado las mismas consecuencias mortíferas que tuvo, por ejemplo, el embargo contra Irak, después de la primera Guerra del Golfo, el cual tuvo una duración de diez años. Según informes de UNICEF, la perturbación de la infraestructura económica, la de los servicios de salud, purificación del agua y el suministro de alimentos, causaron la muerte de medio millón de niños en dicho país.

Cuba, a diferencia de Irak y a pesar del embargo estadounidense, el cual cada vez es más severo, ha podido mantener un nivel elevado de salud y la infraestructura de los servicios públicos, los cuales sirven de modelos tanto para países pobres, como para países ricos.

Lejos de hacer que Cuba doble sus rodillas, en cierta forma, el embargo ha hecho totalmente lo contrario. Los hombres poderosos de los EEUU subestimaron la perseverancia creativa de esta pequeña isla caribeña. En vez de darse por vencidos, la población ha explorado formas para convertir la crisis en una oportunidad para hacer cosas más equitativas y sustentables.

Los resultados son verdaderamente irónicos. Estimulados por las carencias devastadoras del embargo, Cuba se ha convertido en un modelo para el mundo no sólo en cuanto a la satisfacción de las necesidades de salud, educativas y otros servicios básicos para todos y a bajo costo, sino también por su desarrollo innovador, ecológico y sustentable.

Veamos brevemente el impresionante progreso de Cuba en materia de salud humana y ambiental, como una respuesta al embargo estadounidense.

Consideremos el petróleo. Después de la desaparición de la Unión Soviética no hubo un refuerzo adicional del bloqueo a Cuba en cuanto al petróleo, y tuvo que comenzar a comprar el petróleo en el mercado mundial al precio de éste. Por varios meses el sistema de transporte de la Habana quedó paralizado. Taxis, camiones, y autobuses quedaron parados. Los niños dejaron de ir a la escuela, la gente llegaba tarde al trabajo y los camiones de bomberos quedaron inmóviles.

Pero en un año, Cuba importó un millón de bicicletas de China. La ciudad volvía nuevamente a funcionar. Más lentamente, pero más limpia. Inesperadamente y de manera fundamental, la salud de la gente empezó a mejorar. La capa gruesa de smog que cubría la ciudad, disminuyó. También disminuyeron los índices de asma. Con el incremento de ejercicio, el número de obesos (para empezar, notablemente menos que el de EEUU) disminuyó. Todo esto, combinado con la disminución del consumo de carnes rojas y el incremento del consumo de soya, empleado también como una respuesta al embargo, ha reducido la incidencia de enfermedades cardiacas y cerebro vasculares. Los accidentes del tránsito también disminuyeron.

La importación de un millón de bicicletas fue solo el primer paso en el manejo de la escasez de combustible de Cuba. Para reemplazar los automóviles, Cuba lanzó una campaña de crianza de caballos, mulas y bueyes. Para mi asombro, en la ciudad de Bayamo, al oriente de la isla, en donde me encontraba evaluando un programa, por cada taxi, había al menos 50 bici-taxis y 50 caballo- taxis. En los lugares más apartados de la Sierra Maestra, también se utilizan las bestias como un medio de transporte.

Lo mismo ha sucedido con la agricultura. Ahora que las grandes plantaciones han sido divididas, muchas de las pequeñas parcelas son cultivadas por ex-trabajadores asalariados, que en vez de tractores, utilizan mulas y como resultado, la producción se ha incrementado.

Debido a la escasez de petróleo, Cuba se ha visto obligada a experimentar con otras formas de energía alternativa, como es la energía solar, eólica e hidroeléctrica. Como parte de un programa de educación para todos, incluso hasta en los pueblecitos más aislados hay un salón en donde se tiene un televisor y ahí, tanto niños como adultos pueden ver videos con variados programas desde curación con remedios tradicionales, eventos culturales, apicultura y consejos sobre nutrición. Muchos de estos lugares en donde se tienen estos televisores, así como las casas que funcionan como escuelas, funcionan con energía solar. Las minicentrales hidroeléctricas que se ven por toda la Sierra Maestra, son propulsadas por el agua de pequeñas presas, las cuales fueron construidas junto a los ríos con la colaboración de todos.

Cuba tiene un largo y ambicioso plan para aumentar gradualmente la producción de energía a partir de recursos renovables y así dejar de depender de la importación de petróleo. De esta forma, Cuba, junto con Groenlandia que también tiene objetivos similares, sirve de ejemplo para la construcción de un mundo más saludable, sustentable y más pacífico.

Consideremos el agua y el alimento

Una alimentación balanceada es el elemento más esencial para la salud. Junto con la educación y la atención medica para todos, el objetivo de la Revolución Cubana es el de que todos reciban suficiente alimento. En este sentido, sus logros son asombrosos. En mi viaje en este mes de mayo a las casas más pobres, rústicas y aisladas de la Sierra Madre, jamás me tocó ver a ningún niño gravemente desnutrido (con la excepción de una niña, la cual estaba seriamente discapacitada). Al ver las caras felices, saludables y contentas de todos los niños, mi corazón se lleno de gozo.

No obstante, mantener a los niños alimentados adecuadamente, frente al problema del embargo, no ha sido una tarea fácil. A pesar de una baja en el consumo promedio de calorías durante el “periodo especial” de los 90’s, Cuba, a diferencia de Irak, ha logrado que los requisitos básicos de cada niño, sean virtualmente satisfechos.

Para mantener niveles de subsistencia de nutrición, a pesar de las restricciones de importación, Cuba ha tenido que ser más autosuficiente en su producción de alimentos. Para poder alimentar una población de 11 millones de habitantes, la pequeña isla ha tenido la necesidad de hacer cambios radicales en el uso de la tierra y en el uso de sus cultivos.

Desde la época colonial, el cultivo principal de Cuba era la caña de azúcar. La exportación de los productos obtenidos a partir de esta gramínea mantenía la economía a flote. No obstante, hoy Cuba importa la mayoría del azúcar de Brasil. Esta inversión se debe en parte a la caída de los precios en el mercado mundial y en parte también se debe al bloqueo americano, pero la razón principal se debe a que la isla desea ser auto dependiente, cultivando en sus tierras productos alimenticios para el consumo doméstico y no utilizándolas como cañaverales.

Los defensores de un desarrollo ecológicamente sano se han visto complacidos de que el ministro de agricultura, impulsado en parte por las restricciones del embargo, haya introducido una serie de medidas innovadoras que permiten el incremento sustentable de la producción.

Ha habido un cambio importante en lo que respecta a “cultivos orgánicos”. Motivados por una necesidad pragmática y no por el purismo de la era moderna, se tomó la decisión de reducir sustancialmente el uso de pesticidas y de fertilizantes químicos por dos razones: 1) Los altos costos de importación impiden su uso. 2) Estudios realizados en Cuba y en muchas partes del mundo, demuestran que los fertilizantes naturales, así como los fertilizantes biológicos para el control de las plagas, proporcionan mejores productos, mucho más baratos, duraderos y nutritivos, que cuando se utilizan pesticidas y fertilizantes químicos. Por lo que se lanzó una campaña, en la que estudiantes agrónomos enseñaron a los agricultores métodos “alternativos” como los siguientes:

  • sembrar cultivos variados y utilizar plantas repelentes de insectos (como el crisantemo, por ejemplo),

  • hacer terrazas o gradas con el terreno y retenerla, formando cercas con los tallos de la planta del maíz para que la tierra o las gradas no se desmoronen con los aguaceros,

  • regar los cultivos por medio de goteo para conservar el agua y los nutrientes del terreno,

  • utilizar legumbres para que el nitrógeno regrese al terreno,

  • cubrir la tierra con plantas secas, junto con la cría de lombrices de tierra para la producción de fertilizantes naturales.

El regreso a la utilización de mulas y bueyes para arar la tierra, además de reducir la dependencia del escaso y costoso petróleo, aporta otra fuente de fertilizante: el estiércol.

En las ciudades se está llevando a cabo una agro-revolución similar. Los niños de las escuelas, las organizaciones locales de mujeres y los comités locales para la defensa de la Revolución, se han movilizado para que los patios, callejones y lotes baldíos, se conviertan en huertos. Hoy el 93 % de las frutas y legumbres que se consumen en la Habana, se producen en la periferia de la ciudad. De esta manera la población contribuye a resolver el problema alimentario del país.

Debido a los cambios climáticos al nivel mundial y a la tala de árboles de la localidad, en algunas zonas, el agua se ha convertido en un problema. Para resolver esta situación, así como el deterioro de la tierra y las excesivas inundaciones, grupos de jóvenes y organizaciones civiles se han movilizado con orgullo en una campaña de reforestación.

En pocas palabras, para poder satisfacer las demandas alimentarias básicas y con una base sólida, Cuba ha emprendido un plan, que tanto al nivel local como nacional, es cada vez más auto dependiente, sustentable y ecológicamente balanceado. Por lo que Cuba sirve de ejemplo para el resto del mundo en lo que a medidas prácticas se refiere para la reducción de la dependencia del petróleo, para la reversión de efecto invernadero, y como un mensaje a la humanidad a que aprenda a vivir y dejar vivir en armonía con el mundo natural.

Lamentablemente, este buen ejemplo de desarrollo sustentable y equitativo en busca de la “salud para todos” es lo que hace que Cuba sea un país detestable, en opinión de los poderosos de un sistema de mercado que no tiene restricciones, pues a su ideología de “crecimiento económico” no le importa cual sea el costo humano y ambiental.

Consideremos los servicios médicos y la biotecnología

Otra de las áreas, en las que por causas del embargo, se han producido avances inesperados, ha sido en el campo de la ciencia médica y en el de la investigación. Indiscutiblemente, el rechazo por parte de EEUU a facilitar algunas medicinas, piezas de repuesto e instrumentos farmacéuticos que se necesitan con urgencia para el tratamiento y diagnóstico de las enfermedades, ha causado graves problemas de salud y en ocasiones funestos reveses para Cuba. Sin embargo, estas mismas carencias han impulsado a Cuba a una mejor innovación y auto dependencia. Por ejemplo, Cuba ahora produce las 13 vacunas estándares que rutinariamente utiliza para inmunizar a los niños de todo el país. También ha desarrollado y le ha dado al mundo otras vacunas nuevas e importantes, entre ellas, las vacunas contra la hepatitis B y la meningitis tipo B.

Cuba, hoy en día, es internacionalmente reconocida por su investigación y desarrollo de fármacos nuevos y esenciales. En efecto, la exportación de estos fármacos muy necesarios, se ha convertido en una valiosa fuente de ingresos para Cuba y ha llevado a otros países a que se resistan a apoyar el embargo estadounidense. Entre las medicinas que más se solicitan están el “interferón alfa” y muchas otras más de carácter innovador para la prevención del rechazo de transplantes de órganos.

Otra de las características que le da reconocimiento mundial, es la de que Cuba ha desarrollado una capacidad excepcional de procedimientos quirúrgicos avanzados, incluyendo una amplia gama de sofisticados transplantes de órganos, tales como: el transplante de corazón, corazón-pulmón, riñón, páncreas, hígado, córnea y el de médula. Cuba, a diferencia de otros países, posee una mejor dispo- nibilidad de órganos, debido a que la ciudadanía se enorgullece de donar sus órganos. Anteriormente el carnét de identidad se aclaraba si la persona era donante de órganos o no. Un sistema de transporte rápido optimiza la logística de abasto.

La calidad y el éxito de los transplantes que se realizan en Cuba, son tan reconocidos que hoy en día muchos países envían sus pacientes a ese país. Al igual que otros servicios médicos, todos los transplantes son completamente gratis para todos los ciudadanos cubanos. Aunque las personas provenientes de otros países y que tienen seguro médico, tienen que pagar. A una gran cantidad de ellos no se les cobra, pero otros muchos van a Cuba a través del Turismo de Salud, pagan, aunque es más barato qu en las clínicas privadas de sus países.

En su creencia de que el cuidado de la salud es un derecho humano, Cuba ofrece sus servicios a mucha gente de países pobres y cuando las circunstancias así 1o ameritan, trae a los enfermos a Cuba para algún procedimiento especial. Aunque con mucha más frecuencia Cuba envía sus médicos, especialistas incluídos, para que presten sus servicios en países donde hay insuficiencia de médicos. A través de los años, Cuba ha enviado más de diez mil doctores a prestar sus servicios en el exterior. En algunos casos ha enviado en una sola expedición hasta mil quinientos médicos. Esta magnanimidad no provoca insuficiencia de doctores en Cuba, ya que la isla capacita a muchos de ellos. En Cuba hay un médico por cada 225 habitantes, en cambio en Estados Unidos hay un médico por cada 450 habitantes.

Otra de las formas que Cuba utiliza para llegar a países desfavorecidos, es mediante el otorgamiento de cientos de becas a estudiantes de países pobres, para que vengan a estudiar medicina en Cuba. Irónicamente y en fechas recientes, Fidel ha ofrecido 500 becas a ciudadanos estadounidenses para que vayan a estudiar a las facultades de medicina de Cuba. Hay quienes dicen que Fidel hace esto para burlarse de los Estados Unidos. Pero como lo señala Fidel, entre los médicos estadounidenses, grupos minoritarios están seriamente sub-representados, pues más de 40 millones de ciudadanos americanos, principalmente gente pobre de raza negra, no cuenta con seguro médico. Estas becas se ofrecen principalmente a negros y latinos, específicamente a aquellos que estén de acuerdo en utilizar su capacitación para servir a las comunidades pobres y desprotegidas, una vez que ya graduados regresen a los Estados Unidos.

Hasta hoy, 60 norteamericanos se han inscrito en las facultades médicas de Cuba. De estos 60 únicamente 15 de ellos han decidido quedarse. Incluso para americanos que son de familias humildes, las condiciones en Cuba se les hacen muy austeras. Los estudiantes americanos reciben el mismo trato que los estudiantes cubanos. El gobierno cubano se encarga de cubrir sus necesidades básicas, incluyendo hospedaje y alimento (en un dormitorio y sin muchos lujos). Mientras estudian, reciben un pago mensual de $4.00 dólares, Eso les permite muy pocos lujos. En pocas palabras, los norteamericanos tienen que vivir bajo la misma limitación de recursos que los cubanos, pues la restricción del embargo así lo amerita. La gran diferencia es que los americanos pueden abandonar el país. Hasta hoy, tres de cada cuatro así lo han hecho.

A pesar del gran compromiso que con el sector de la salud tiene Cuba (cuyo ingreso per cápita es 1/20 el de los EEUU), este país gasta en los servicios de salud un porcentaje menor de su presu- puesto nacional que el que los EEUU gasta; lo cual, al mismo tiempo, representa una pequeña fracción de lo que los EEUU gasta por persona. Sin embargo, las estadísticas de salud de los dos países son similares. ¿Cómo puede ser posible? Una de las razones es que en Cuba, tanto los médicos, como los investigadores en el campo de la medicina, no ganan mucho más que los campesinos. En Cuba, jornaleros y trabajadores del campo ganan 5.00 USD al mes y un médico gana un promedio de 15.00 USD, los salarios son muy bajos porque el gobierno cubre las necesidades básicas de todos. Esta equidad salarial y el pago de 15.00 dólares al mes a los médicos, permite quehaya suficientes doctores. En cambio, en los Estados Unidos, donde muchos médicos ganan más de 12.000 USD al mes, el acceso a los servicios de salud está fuera del alcance de la clase obrera, 44 millones de ellos no cuentan con seguro médico.

En la época dorada de Grecia, el filósofo griego Platón propuso que en una sociedad justa, el salario máximo no debería exceder más de cinco veces al salario mínimo. Cuba más o menos se ajusta a este principio. En cambio en Estados Unidos, los presidentes de los grandes consorcios ganan 300 veces más que sus empleados. Tal desigualdad provoca serios costos en la salud de cada persona y de la sociedad en general.

Consideremos la población

A diferencia de la mayoría de los países latinoamericanos, Cuba nunca ha presionado para que haya un control de natalidad o una “planificación familiar” (aunque hay a disposición del pueblo una gama de métodos anticonceptivos gratuitos). No obstante, el alto índice de natalidad que ocurrió durante el injusto gobierno de Batista, disminuyó de manera impresionante, después de la Revolución de 1959. En la actualidad Cuba tiene uno de los índices de natalidad más bajos de las Américas. ¿Por qué? Porque cuando la sociedad, en forma colectiva, asegura que se cumplan las necesidades básicas de toda la gente (alimento, alojamiento, servicios de salud, atención a los ancianos, etc.) las ventajas de tener pocos hijos, son más favorables que las de tener muchos.

Como lo declaró el movimiento de los derechos reproductivos de la mujer de la década de 1970: “Al resolver los problemas de la gente, el problema del crecimiento de la población se resolverá por sí mismo”.

Así, en términos de la estabilización del crecimiento poblacional, lo cual muchos alegan que es necesario para un desarrollo ecológicamente sustentable, Cuba una vez más da una importante lección al mundo: Es mucho más probable que la estabilización de la población se logre promoviendo una mejor calidad de vida, en vez de tratar explícitamente de reducir su crecimiento.

¿Cuándo aprenderemos?

El sueño, o mejor dicho, la visión de la Revolución Cubana, como lo relatan los primeros escritos del Che Guevara y de Fidel, se basan en la dignidad humana, en la inclusión y en la igualdad. Es decir: igualdad de derechos y de oportunidades para todos. Es por eso precisamente que a los programas de salud para todos se les ha dado tanta importancia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud es vista como un bienestar físico, emocional y social completo.

Pero los sueños o las visiones no se logran de la noche a la mañana. Incluso, ni siquiera se logran durante varios años y lo que es más, no son estáticas; continúan evolucionando.

Con el objeto de lograr el sueño de igualdad y oportunidades iguales para todos, tanto en Cuba como en otros lugares, han surgido algunas contradicciones. Una de ellas tiene que ver con las decisiones que se hacen por parte de la autoridad central. Otra de ellas, evidente en el campo de los servicios de salud, está relacionada con la profesionalización y con la cobertura confusa de la calidad de los cuidados.

Un indicador clave de la salud, ya sea de un individuo, de una comunidad o de un país, se observa en el balance vital entre auto-dependencia y responsabilidad compartida. Es decir: entre autonomía e interdependencia y entre libertad y pertenencia. Ni la visión, ni la costumbre de este equilibrio saludable, deben ser impuestas desde arriba. Sólo puede crecer lentamente desde abajo hacia arriba y mediante un continuo proceso de descubrimiento y lucha colectiva.

Los líderes visionarios reconocen la alianza entre evolución y revolución: la continua necesidad del cambio creativo. Los cubanos hablan de la “Revolución”, no como un evento histórico que ya ha concluido (como por ejemplo, el derrocamiento de la oligarquía batistiana de 1959), sino que másbien hablan y con toda la razón, de una lucha continua cuesta arriba.

Del mismo modo, Thomas Jefferson, principal autor de la Constitución norteamericana, acertadamente opinó, que para que una revolución pudiera durar, necesitaría combatirse cada 20 años. México, después de su revolución de 1910, por obtener “Tierra y Libertad”, intentó perpetuar el entusiasmo revolucionario con la formación del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como si el espíritu del cambio pudiera quedar grabado en una piedra como un águila atada a un palo. El PRI, en vez de fomentar el cambio, se opuso a él. Mediante el abuso del poder y elecciones fraudulentas cada vez que era necesario (como lo ha hecho Bush), se mantuvo en el poder durante 70 años. En México, la brecha entre ricos y pobres, se ha ampliado mucho más que en los Estados Unidos.

No sorprende que Fidel se burle de la desigualdad institucionalizada que los EEUU quieren imponer a Cuba en el nombre de la “democracia”.

Cuba no pretende “democratizarse”, al menos no al estilo de los americanos, Cuba ve la “democracia de baja intensidad” de la única superpotencia, como un sistema insostenible, que permite una libertad desenfrenada a una selecta minoría para que continúe acumulando poder y riqueza a un costo humano y ambiental enorme.

A pesar de las enormes restricciones económicas provocadas por el embargo estadounidense, sorpresivamente, Cuba ha podido mantener vivos muchos de sus ideales revolucionarios, el hecho de que Cuba ha podido sostener una extensa cobertura en los servicios públicos y de salud, es una medida demostrativa de este compromiso.

Incluso, aún después de la revolución, tanto en Cuba como en la mayoría de los países, los servicios de salud, tendían a ser muy verticales. Incluso hasta los servicios más básicos al nivel comunitario eran brindados por profesionales de la salud, en vez de enseñarles a las personas de las comunidades para que tuvieran más habilidades y asumieran mayor responsabilidad para satisfacer por si mismos muchas de sus necesidades de salud. Este enfoque de salud comunitaria no era aceptado.

Esto fue lo que observé en el primer viaje que realicé a Cuba hace ya 25 años con la denominada Brigada de Salud California / Cuba. En vez de capacitar a trabajadores de salud comunitaria, como los principales promotores de la salud, Cuba se enorgulleció asegurándose de que hubiera suficientes médicos, incluso hasta en los lugares más apartados para que éstos atendieran a todos los enfermos. Mi propia experiencia sobre los cuidados de salud comunitaria que yo había realizado en México por largo tiempo, me daba una perspectiva diferente. Me llegué a dar cuenta que las primeras personas que se deben encargar de la salud son las madres en casa, pues la mayoría de ellas ya cuenta con bastante experiencia y conocimientos relacionados al cuidado de la salud que han obtenido de sus madres, abuelas, parteras, etc. Si un programa de salud pudiera ayudar a las madres a adquirir mejores conocimientos sobre las necesidades básicas de salud de sus hijos (incluyendo aquellos signos peligrosos que indican cuando acudir a un profesional), ellas a su vez podrían ayudar a prevenir y atender muchas de las enfermedades comunes anticipadamente, a bajo costo y sin la ayuda de los médicos.

La primera vez que fui a Cuba hace ya 25 años, le pregunté a la gente como se curaba la diarrea, que entonces era una de las causas de mayor mortalidad infantil de los países pobres. Estudios realizados por UNICEF y otros organismos han demostrado que enseñarles a las madres y a sus hijos como preparar un suero o una bebida sencilla o un cereal hecho con avena en casa, puede evitar que muchos niños que tienen diarrea, mueran de deshidratación. No obstante, en aquel entonces, el Ministerio de Salud Publica cubano (MINSAP) no hacía nada para enseñarles a las madres sobre esta técnica (ORT), y cuando pregunté el porqué, me dijeron que el gobierno rechazaba el cuidado de la salud en el hogar, porque quería que las madres acudieran a los médicos.

“Pero, ¿que sucedería si el médico se encuentra a 3 horas de camino caluroso?” – argüí – “El niño podría morir deshidratado durante ese lapso de tiempo.”

“Hay un médico de familia en casi todas las comunidades”, me contestaron. También descubrí que aunque la diarrea es muy común en Cuba, son muy pocos los niños que mueren a causa de esa enfermedad y esto se debe a la amplia disponibilidad de tratamiento profesional. No obstante, las causas más probables se deben a que en Cuba casi no hay niños desnutridos, pues cuando los niños están mal alimentados corren un mayor riesgo de morir si padecen de diarrea. China también tiene una alta incidencia de niños con diarrea, pero un bajo índice de mortalidad. China, al igual que Cuba, hizo un enorme esfuerzo para que todos los niños tuvieran suficientes alimentos. Pero China, a diferencia de Cuba, les dió la bienvenida a los métodos tradicionales de curar, entre ellos, la rehidratación oral usando sueros caseros. China, en vez de colocar un médico titulado en cada pueblecito, dio más importancia a los médicos descalzos. De todos modos, la fuerza protectora de obtener suficiente alimento, no debe ser subestimada.

Cundo primero visité Cuba hace 25 años, el Ministerio de Salud Pública no aprobaba ni el uso de la medicina tradicional, ni remedios con hierbas, ni los curanderos ni el papel de los promotores de salud comunitaria. Me dijeron: “Que la gente sea pobre no significa que merezcan servicios médicos de segunda clase. Cada ser humano merece lo mejor.”

Con ninguno de mis argumentos pude convencer a las autoridades de salud de la necesidad que había de construir una clínica comunitaria de salud. Traté de convencerlos argumentando que si a los promotores de salud comunitaria y a las madres en sus casas les dieran la capacitación adecuada, podrían servir como auxiliares del sistema de salud profesional. Sin embargo, parecía que nadie estaba de acuerdo conmigo.

Por lo tanto, al regresar a Cuba el pasado mes de mayo, me agradó ver una notable transformación. Durante los primeros años de la Revolución, la salud comunitaria y los tratamientos tradicionales, eran rechazados como técnicas de curación de “segunda clase”. En la actualidad, hay un creciente interés en la curación con hierbas y la medicina alternativa. Están enseñando a las madres y los alumnos escolares sobre algunos aspectos del cuidado de la salud en el hogar. Ahora en las facultades médicas, como parte de su capacitación, a todos los doctores jóvenes se les enseña la promocion comunitaria de salud y la importancia que tiene el utilizar métodos tradicionales para un tratamiento eficaz. Se ha vuelto a introducir la antigua “panacea” de bañarse en aguas termales para la curación de dolores en las articulaciones y algunas afecciones de la piel. Se han hecho estudios muy sofisticados de plantas medicinales autóctonas en colaboración con médicos no profesionales. En las paredes de sus clínicas los doctores tienen pósters o cuadros en los que se ven una variedad de plantas medicinales y les dan clases acerca de ello a los adultos y a los alumnos escolares. En la pared de una de las clínicas que visité, me dió gusto ver atractivos carteles en los que se muestra la preparación de un suero oral, hecho en casa, para dárselo a un niño con diarrea.

Todo esto indica que en el campo de la salud pública, la Revolución, por lo menos, sigue vive y activa. Continúa evolucionando y estando abierta a nuevas posibilidades y en el proceso, está cada vez más cerca de realizar su objetivo de inclusión e igualdad para todos.

En los primeros días de la Revolución, la salud era difundida como un derecho equitativo para todos y era proporcionada por expertos altamente capacitados. Sin embargo, la gente común y corriente tenía muy poca participación y consideración por sus habilidades y sus conocimientos tradicionales. Los servicios de salud eran brindados exclusivamente por doctores, enfermeras, etc. En vez de fomentar la auto-dependencia, se creó una mayor sujeción a aquellos “que más saben”. Hoy hay más igualdad; el conocimiento y las responsabilidades están más compartidos. Hay más respeto por la tradición de las personas, por la autodeterminación y por la participación de la gente en la solución de sus problemas. Por consiguiente, el sueño de la Revolución, está cada vez más cerca de convertirse en realidad. Aprender es cambiar.

En uno de los pueblecitos más apartados de la Sierra Maestra, le pregunté a un médico afrocubano, cuál era su opinión del porqué la política de salud publica había cambiado de altamente profesional, vertical, dependiente, a un modelo más comunitario y más participativo. El médico respondió diciendo que los cambios se debían al embargo. Explicó que no les había quedado otra alternativa. Que la escasez de medicamentos, de combustible para efectuar viajes a los lugares más apartados, así como otras restricciones, obligaron al MINSAP a replantear su enfoque con respecto a los servicios de salud comunitaria. El plan comenzó con renuencia, pero luego se convirtió en algo más ansioso y más creativo. Por último reconoció que lo que las instituciones médicas consideraban como un paso hacia atrás, fue, en realidad, un paso hacia adelante. Actualmente Cuba no solamente está estudiando las plantas medicinales, sino que ha hecho descubrimientos prometedores, no sólo para el uso interno, sino posiblemente también para la exportación. Aquí nuevamente vemos que el embargo estadounidense, en vez de minar o debilitar la Revolución Cubana, en algunos aspectos la está fortaleciendo y la está acercando a la visión del poder popular y a una autentica igualdad. Este modelo de salud alternativa y desarrollo, está haciendo que la clase empresarial de EEUU tenga buenas razones para temer.

El manejo del SIDA en Cuba

El control del SIDA en Cuba desde hace mucho tiempo ha causado mucha polémica. Cuba ha logrado resultados ejemplares en la reducción de la propagación del VIH (virus de inmuno- deficiencia humana.). No obstante, en el pasado, activistas de derechos humanos criticaron fuertemente a Cuba por su política obligatoria de separar en sanatorios a las personas con el virus, a los cuales comparaban con las colonias de leprosos. Funcionarios cubanos argumentan que la cuarentena fue una medida necesaria para el bien común, no obstante, las personas infectadas con el VIH han sido tratadas mucho mejor que en la mayoría de los países. Efectivamente, debido a que los primeros casos de SIDA en Cuba fueron de soldados y doctores que regresaban de las guerras de liberación en países pobres, estas personas eran vistas como héroes y aunque se les pedía que vivieran en sanatorios especiales para enfermos del VIH, recibían un trato respetuoso y se les proveía de mejores condiciones de vida que el resto de la sociedad. Incluso, en los primeros días del programa, a la mayoría de las personas VIH-positivas, se les permitía trabajar, ver a sus familiares y participar en diversas actividades sociales.

Sin embargo, en los últimos años, la política en torno a los enfermos del VIH ha cambiado, integrándolos a la sociedad, en donde se les observa estrechamente. Doctores, trabajadores sociales y demás personal de apoyo, los visitan regularmente. A los que viven en los sanatorios, se les ha dado la oportunidad de irse o de quedarse. La mitad de ellos abandonó el lugar, pero la otra mitad decidió quedarse, ya que las condiciones, el alimento y otros servicios, son muy favorables.

En Cuba, la incidencia del VIH no únicamente ha permanecido notablemente baja, sino que el índice de supervivencia se ha mantenido insólitamente alto. Las personas VIH-positivas reciben óptimo tratamiento multi-antiviral, buena alimentación, suplementos vitamínicos y un tratamiento y diagnostico temprano de infecciones oportunas. Se están realizando estudios utilizando interferón alfa y otros medicamentos que ayudan a fortalecer la resistencia a infecciones secundarias. La Organización Mundial de la Salud ha elogiado a Cuba por el éxito extraordinario que Cuba ha tenido en la reducción del VIH. Cuba tiene un programa comprensivo de educación y de prevención y éste incluye exámenes obligatorios de todo el personal médico, de las embarazadas, de los prisioneros, de los marinos mercantes, de los ciudadanos que hayan viajado a países donde es altqaa la incidencia del VIH en la población y de las personas que tienen otro tipo de enfermedades de trasmisión sexual y de sus parejas. Se fomentan las pruebas voluntarias a toda la población y muy en especial a las personas promiscuas. De los 11 millones de habitantes, dos millones de ellos ya han sido examinados.

Los programas para controlar el SIDA en Cuba, difieren notablemente en dos aspectos particulares de la mayoría de los demás programas: ante todo, los condones no están ampliamente disponibles, aunque se fomenta su uso en la educación del SIDA. El gobierno solicita donativos de condones de países donantes, pero Cuba no fabrica sus propios preservativos, lo cual es sorprendente teniendo en cuenta la alta tecnología de Cuba en otros campos científicos. La explicación de la limitación de condones se debe a la “renuencia cultural” que existe para usarlos.

El segundo aspecto en la respuesta de Cuba al SIDA está en el papel que juegan las prostitutas. Curiosamente, en Cuba, a las sexo-servidoras se les conoce con el nombre de jinetera y jinetero (para el hombre). En inglés significa jockey, o sea una persona que monta a caballo.

Esto significa que la sexo-servidora es la que tiene el control y pone las condiciones. En Cuba, a diferencia de la mayoría de los demás países, la mayoría de las jineteras/os se dedican a la prostitución ocasionalmente o solo por unas cuantas horas, pues muchas de ellas son estudiantes, enfermeras o tienen otros empleos, mientras que algunas lo hacen por ganar algunos dólares. Otras lo hacen por pasar la noche en la ciudad, por ir al cine o por tener la oportunidad de conocer extranjeros. La pobreza extrema, el hambre o la desesperación económica, normalmente no son los motivos que instigan a estas personas a la prostitución. Por lo tanto, las jineteras/os tienen más libertad de elección: más igualdad en la toma de sus decisiones. La mayoría de las jineteras/os está bien informada acerca del SIDA, toma las precauciones necesarias y es examinada con regularidad. Su profesión no es ilegal ni ampliamente censurada y esto les facilita la búsqueda de ayuda, consejos y la búsqueda de tratamiento.

Al parecer, la actitud oficial sobre la homosexualidad también ha cambiado con el paso de los años, de una actitud despectiva y penal a una actitud más tolerante. Uno de los informadores y defensores de las personas enfermas de SIDA más conocidos de Cuba es un médico de familia que también es abiertamente homosexual y VIH-positivo.

En resumen: lejos de tener una actitud negativa y represiva hacia las personas enfermas con el VIH, Cuba actualmente cuenta con un programa de apoyo que combina la integración voluntaria, con la insistencia en una conducta responsable. Mientras que en la mayoría de los países, la prevención del SIDA se enfoca en gran parte en el uso del condón (o en la promoción a la abstinencia, lo cual es tan represivo como contraproducente), Cuba ha adoptado un enfoque más integral que trata la pandemia del SIDA desde sus orígenes sociales y políticos.

En el análisis anterior, un control exitoso del SIDA quizás tenga más que ver con la construcción de la igualdad, que en la insistencia en el uso de condones, aunque probablemente ambas medidas son importantes. Vencer al SIDA, junto con las otras crisis de la época “moderna”, requiere un replanteamiento radical para que nuestro orden social prevalezca.

El ejemplo cubano muestra al mundo que el trabajar de manera conjunta, construyendo una sociedad más justa social y económicamente - una sociedad que sistemáticamente reduzca la diferencia de poder entre hombres y mujeres, ricos e indigentes, adultos y jóvenes, orgullosos y desviados, y entre benditos y condenados - quizás sea la única solución definitiva que detenga la propagación del SIDA.

¿Qué podemos aprender de Cuba?

En vez de estar tratando de aislar a Cuba, tanto el mundo como los EEUU deberían de estar aprendiendo de sus buenos ejemplos: Salud para todos, un enfoque humano e igualitario para la prevención del SIDA, liberación de la dependencia del petróleo, estabilización del crecimiento poblacional y desarrollo ambiental sostenible.

Por supuesto, esto no significa que todo en Cuba sea perfecto.

Cuba tiene enormes problemas, incluyendo, en algunas ocasiones, un control centralizado excesivo, debido en gran medida a cuestiones ligadas al embargo y a los intentos de la CIA de infiltrarse en el país y debilitar al gobierno. No se permite la libertad de prensa ni la disidencia política. Debido a la crisis económica, las condiciones de vida son frugales y equitativamente reguladas. Hay restricción de lujos y de productos no esenciales (excepto para los turistas, lo cual contradice el principio de equidad, pero es algo que es necesario para conseguir dólares). Otra de las graves contradicciones es que la mitad de los cubanos recibe ayuda económica de los familiares que viven en EEUU, mientras que la otra mitad no. Esto está llevando a una sociedad de dos niveles que contradice el objetivo igualitario de Cuba.

No obstante, debido a todas estas limitaciones, con respecto a la satisfacción de las necesidades básicas de toda la gente, hay más igualdad y justicia social en Cuba que en la mayoría de los países ricos o pobres, incluyendo muchos que afirman ser democráticos. Es mucho lo que se podría aprender de Cuba y así hacer que el mundo sea un lugar más justo, saludable y más pacifico y que la vida sea más sustentable.

Mientras que el embargo estadounidense ha hecho que la vida en Cuba sea mucho más difícil y aunque ha agravado la severidad del control social de todos, paradójicamente, los retos que han surgido por causas del embargo, han llevado a Cuba a lograr un modelo alternativo de salud universal y de desarrollo sustentable.

El embargo es una espada de doble filo. La mayoría de los legisladores bipartidistas de Estados Unidos, desean terminar con el embargo. Para la administración Bush, con el objeto de obtener los votos de los cubanos ricos, anticastristas que viven en Miami, Bush ha presionado para que se implementen nuevas y más drásticas medidas contra Cuba.

Irónicamente, ponerle fin al embargo y permitir un comercio libre entre EEUU y Cuba, quizás representaría la peor amenaza a la supervivencia del modelo revolucionario de Cuba, de igualdad y desarrollo sustentable. El número de turistas que viajan a Cuba anualmente (actualmente más de dos millones) va en aumento. Corporaciones multinacionales están ansiosas de invadir la isla con cientos de millones de dólares. Mucho dinero corrompe. Paradójicamente, la anulación del embargo pudiera acabar con la Revolución en una forma mucho más efectiva y a la larga, mucho más perjudicial, que continuar con el embargo como hasta hoy se ha hecho.

Todavía los líderes cubanos insisten en que una vez que el embargo sea levantado, el enfoque revolucionario de desarrollo equitativo y sustentable que ha evolucionado en los últimos cinco años, no desaparecerá bajo la oleada del libre comercio mundial. Pero, ¿quién sabe? Los retos más grandes de Cuba, como los del resto del mundo, tal vez aún estén por venir.

Help Cuba Help its Disabled People Help Themselves

The field workers, or Activistas, volunteering in Cuba’s Community Based Rehabilitation Program feel that with access to more detailed, appropriate information they could better help disabled children and adults meet their needs.

HealthWrights has made a commitment to try to supply copies of Disabled Village Children and Nothing About Us Without Us in Spanish to all of the 120 Activistas. They can’t afford to buy them, as the basic wage in Cuba is $5 a month. The books are produced and can be sent from Mexico. We need help to cover the costs. US $12 will provide one Activista a book. $48 will provide 4 books, or $96 will provide 8 books.

Help us show the Cubans that not all North-Americans are blind to its achievements, or what it has to share with and teach the world.

Conclusión

Para concluir con este comentario, me gustaría referirme a “Cuba: una Reflexión del Significado de la Historia” de Jay Edson. Más información de este artículo la encontrará en nuestra página de Internet. Al mirar la larga historia de Cuba antes y después de la llegada de Colón, Edson habla acerca de los habitantes de Cuba, los taínos. Edson se refiere a estos primeros pobladores de la isla, que vivían ligados a la tierra y que hacían ollas de barro, como “pueblo ceramista”. Esta etnia contrasta con el “pueblo de hierro”: los conquistadores coloniales cuyas espadas, pistolas, así como sus crucifijos, eran de metal. El “pueblo ceramista” era relativamente frágil y se quebraba fácilmente, mientras que el “pueblo de hierro” tenía una fortaleza que generaba conflictos y causaba lesiones. Claramente ya no hay regreso al pasado. Pero el mundo administrado por el “pueblo de hierro” se ha metido en dificultades. En cierta forma, el pueblo cubano, unido por el espíritu revolucionario y por su voluntad para sobrevivir a la agresión de la superpotencia norteamericana, está buscando redescubrir y construir sus objetivos acorde a las reales tradiciones de sus predecesores, el “pueblo ceramista”. El pueblo cubano está buscando la forma de vivir en un balance sustentable con el ambiente natural, tratándose unos a otros con más igualdad. El mundo puede aprender mucho sobre este esfuerzo de evolución revolucionaria.

Información actual de PROJIMO

En el año 2004, en los dos programas de PROJIMO, en las comunidades rurales de México, se están produciendo eventos emocionantes.

En el programa de rehabilitación, ubicado en Coyotitan, Sinaloa, uno de los grandes avances ha sido un acuerdo que se ha hecho con la fundación Barr, ubicada en la Florida, EEUU, para que proporcione prótesis de alta calidad de manera gratuita a las personas pobres que las necesitan. Las piezas de las prótesis son donadas por la fundación Barr y el Club Rotario de Culiacán también contribuye con los gastos de producción. Marcelo Acevedo y Conchita Lara, ambos discapacitados, que forman parte del equipo de PROJIMO, ya han colocado las primeras 9 prótesis de los primeros 20 amputados.

El Club Rotario de Culiacán está colaborando más estrechamente con los programas PROJIMO, y patrocinó la renovación de toda la instalación, junto con la construcción de una sala nueva para la realización de terapias físicas.

El programa intensivo para aprender a hablar español coloquial, impartido por Julio Peña, Rigoberto Delgado y recientemente por Gabriel Cortés, todos ellos funcionalmente cuadripléjicos, está captando el interés de más y más estudiantes de EEUU, Inglaterra, Canadá, incluso de Holanda, Japón y la India. La mayoría de ellos vienen con el objeto de estudiar, pero también se ofrecen para trabajar de manera voluntaria. En algunas ocasiones vienen con toda la familia. Los niños se divierten y se la pasan de maravilla jugando y aprendiendo de los demás niños del pueblo. Por favor considere la posibilidad de venir a estudiar español en PROJIMO y ayúdenos a difundir el mensaje. Su colaboración es una ayuda para el programa y una ayuda económica para los discapacitados.

En la reunión del consejo de Healthwrights del mes de abril de 2004, se habló acerca de las grandes contribuciones que PROJIMO ha realizado en beneficio de los niños y adultos discapacitados de México. Mari y Conchita, coordinadoras del programa, calculan que PROJIMO ha ayudado a más de 30 mil personas con discapacidad. PROJIMO recibe anualmente unos 50 mil dólares en donativos, pero el valor de los servicios que se ofrecen es mucho más elevado. Las 40 prótesis que Marcelo y Conchita harán este año, en EEUU tendrían un costo de unos 200 mil dólares. El costo del equipo y de todos los servicios que se ofrecen anualmente en PROJIMO, sería de más de medio millón de dólares. En los centros urbanos de rehabilitación de México, el costo de los servicios seria de 250 mil dólares, un gasto mucho mayor que el de PROJIMO. Las familias pobres no podrían pagar los gastos.

Los donativos de medicamentos importantes también han tenido un valor sustancial. Por ejemplo, en los últimos 8 años, las donaciones de Factor Coagulante #9 para Carlos García, un joven con hemofilia B, valen más de 160 mil dólares. Sin este crucial medicamento, Carlos no podía caminar y estaba con un dolor permanente. Ahora que Carlos ya cuenta con este medicamento, ha podido llevar una vida normal.

Agregue a este valor la influencia que PROJIMO esta teniendo en todo el mundo, a través de intercambios educativos y de información y a través del uso de los libros: El Niño Campesino Deshabilitado y Nada Sobre Nosotros Sin Nosotros, comprenderá que el impacto que el programa está teniendo es enorme.

El programa para la fabricación de sillas de ruedas infantiles del poblado de Duranguito, también está dando buenos resultados. Con fondos de la organización holandesa Stichting Liliane y con la ayuda de varios programas del gobierno de México, se acaban de terminar de construir los talleres de soldadura y de carpintería. El equipo de trabajadores, a cargo del diseño y de la construcción de sillas de ruedas, adaptadas a la necesidad especial de cada niño, ha recibido dos premios al nivel estatal y federal. El DIF estatal, tiene contratos con el programa PROJIMO de Duranguito para la construcción de sillas de ruedas para varios niños con discapacidad física de diversas partes del estado. Tras la presentación de 23 sillas de ruedas para niños inválidos de la Cruz de Elota, la esposa del gobernador, donó un equipo nuevo de soldadura eléctrica, con un valor de 1,500 USD.

El gobierno del estado de Nayarit, también se ha comprometido a colaborar con esta noble labor. Grupos de personas de varias partes del estado y de otros países, están haciendo arreglos para que personas con discapacidad vengan de aprendices a Duranguito para que posteriormente instalen sus propios talleres. La idea de que los niños merecen una silla de ruedas que en realidad funcione a sus necesidades, por fin empieza a tomar fuerza.

Gabriel Zepeda y Raymundo Hernández, ambos discapacitados y ambos coordinadores del programa para la construcción de sillas de ruedas de PROJIMO, merecen una felicitación por todos sus logros, así como todo su equipo de trabajo *

* Vea una presentación de fotos de las sillas de ruedas individualizadas hechas en PROJIMO Duranguito:

www.healthwrights.org.

End Matter

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Fecha:

11-07-04

Traducido por:

Jorge L. Calderón, interno en la prisión estatal de Calipatria, CA.

One just principle from the depths of a cave is more powerful than an army.
— José Martí (1853-1895)